jueves, 22 de octubre de 2009

RAJASTAN TIERRA DE LOS MAHARAJAS 2 PARTE Y FINAL

DE JAISALMER A AGRA CON FINAL EN MADRID



Salimos con todo el dolor de mi corazón de nuestro hotel y su terraza, para abandonar Udaipur. Los paseos por la ciudad, las vistas al lago, los atardeceres, todo eso me ha cautivado, además me siento muy cómodo en este lugar (lo que teniendo en cuanta que estamos en la India es toda una sorpresa para mi) y me da cierta pereza continuar el viaje, pero el deber del viajero es continuar hasta el final, y mucha mas allá.

Las excursiones por los alrededores de Udaipur nos han enseñado que las carreteras son peligrosas e incomodas, por lo que el largo viaje en carretera (9 horas) hasta nuestro próximo destino Jodhpur, queda descartado, nos inclinamos por la opción del avión

El 30 de Septiembre en otro avión de la compañía Kingfisher y por 58 euros, nos situamos en esta ciudad de forma cómoda y rápida (1 hora) , y sobre todo más segura.

En el aeropuerto conseguimos (tras algún incidente) un taxi que por 350 rupias nos lleva al hotel que hemos elegido: Hotel Devi Bawan

Una vez allí vemos que una buena opción, algo caro (1800 rp) pero cómodo y de lo mejor del viaje. La habitación es estupenda, grande y con todas las comodidades. El hotel es precioso y tiene un jardín impresionante (en una ciudad donde no hay un solo árbol) y para rematar una esplendida piscina, que con este calor es todo un lujo. Como colofón los dueños (una pareja joven) son muy amables y serviciales, en definitiva una excelente opción si pasáis por esta ciudad.

Después de instalarnos nos dirigimos en un Tuc-tuc al centro de la ciudad. Jodhpur tiene fama de ser la ciudad mas sucia del Rajastan, y de verdad que esta fama se la ha ganado a pulso. Es realmente sucia y el centro esta sumido en un caos continúo. Damos unas vueltas por los mercados situados cerca de la torre del reloj y podemos apreciar que también es una ciudad muy pobre, comparada con Udaipur parece otro país, mucho peor. El paseo lo interrumpe una lluvia monzónica de las fuertes, Intentamos refugiarnos y buscar un restaurante para cenar pero la oferta es nula, es decir no hay un solo restaurante para turistas o gente con escrúpulos, solo algunas tiendas. Esta claro haremos vida en el hotel. Tras finalizar la lluvia volvemos al hotel, de lo que no nos arrepentimos, además de un excelente hotel , el restaurante es muy bueno, lo dicho este elección ha sido un acierto, es sin duda lo mejor de la ciudad, todo es un lujo.

Al día siguiente nos vamos de excursión para ver el principal motivo de nuestra visita a esta ciudad el fuerte Melgarh.

El fuerte está administrado aún por el antiguo Maharaja de Jodhpur, tiene un porte majestuoso, y se extiende en lo alto de un risco de 125 m. de altura. Se trata de una de las fortalezas más imponentes y formidables del Rajasthan. Un sinuoso camino lleva a la entrada desde la ciudad, que se extiende a sus pies. Una de sus puertas es la de Jayapol, construida por el maharaja Man Singh en 1806 a continuación de su victoria sobre los ejércitos de Jaipur y Bikaner, en otro lado está la puerta de Fatehpol o «Puerta de la Victoria», erigida por el maharaja Ajit Singh para conmemorar la derrota de los mogoles. La última puerta es la llamada Lahapol, o«Puerta de Hierro», junto a la cual hay quince huellas de manos, vestigios del sati de las viudas del maharaja Man Singh, que se arrojaron a su pira funeraria en 1843. Aún hoy despierta devoción, y suelen estar recubiertas de polvo rojo. Como podéis ver los Rajputs (los naturales de Rajastan) son guerreros por naturaleza (las chicas también son algo guerreras) y su historia está plagada de victorias y derrotas militares, y lo que es peor, las derrotas siempre terminaban en una masacre y un suicidio colectivo de los supervivientes.

En el interior del fuerte hay una serie de patios y palacios. Las dependencias palaciegas tienen nombres sugestivos, como el Moti Mahal, o «Palacio de la Perla», el Sukh Mahal, o «Palacio del Placer»,el mas bonito la verdad, y el Phool Mahal, o «Palacio de la Flor».

Albergan una fantástica colección de atavíos de la realeza india, una exhibición de sillas de elefante, que utilizaban los maharajas cuando montaban sus paquidermos en los fastuosos desfiles urbanos, así como pinturas en miniatura (una de las especialidades del Rajstan) de escuelas diversas, instrumentos musicales populares y el inevitable armamento rajput, (lo dicho, amaban la guerra y a sus caballos, sobre todas las cosas) además de palanquines, muebles y trajes.

En una sala, hay hasta una exposición de cunas infantiles muy curiosas. Por último, hay una tienda enorme, lujosa y hermosísima, originalmente confeccionada para los emperadores mogoles pero arrebatada como parte de un botín por los rajputs al término de una de sus muchas batallas, bueno se me olvido deciros que también amaban mucho los botines que conseguían después de las batallas.

Las dependencias de palacio presentan bellos adornos y pinturas, así como celosías de arenisca roja delicadamente labradas. Es uno de los mejores museos palaciegos del Rajasthan, y de verdad que justifica la visita a esta destartalada ciudad.

En el ala Sur del fuerte, los viejos cañones se asoman desde las murallas sobre el precipicio que cae en picado sobre una parte de ciudad antigua con sus casas pintadas de azul, por eso a esta ciudad también se le llama la ciudad azul,

Tras la visita nos vamos al antiguo palacio del Maharaja de Jodhpur hoy convertido en hotel de lujo,. El palacio es enorme y aunque solo podemos visitar una zona que funciona como museo, nos hacemos a la idea del nivel de lujo en el que han vivido estos pequeños reyes, lo que contrasta enormemente con la pobreza del resto del pueblo.

El palacio es de los ultimo en construirse y lo diseño un arquitecto ingles en los años 30, por lo que resume influencias inglesas e indias con decoración modernista y art deco, desprende estilo en cada uno de sus rincones, muy bonito, pero da que pensar en la cantidad de dinero que supuso su construcción, frente a la enorme. enorme pobreza de toda la ciudad y su gentes.

Terminada la visita nos volvemos al hotel, allí podemos relajarnos y disfrutar de una paz y tranquilidad que contrastan con el exterior, esta ciudad es una ciudad de contrastes eso es evidente.

El día uno de Septiembre lo dedicamos al relax total y a disfrutar de un poco de paz en los jardines y la piscina, cada vez me gusta mas esta hotel, solo tiene un pero, hay mosquitos a todas horas y sin darnos cuenta nos ha masacrado, he tenido mas picaduras en estos dos días de Jodhpur que en todo el viaje.

Hacemos tiempo para ir a la estación de trenes ya que nuestro tren con destino a Jaisalmer sale a las 21 horas.

Después de cenar nos marchamos hacia la estación y la entrada no puede ser mas preocupante, el caos es absoluto, por lo menos ante nuestros ojos. Totalmente despistados preguntamos por nuestro tren y nos señala unos vagones situados en una vía.

Cuando entramos al que se supone que es nuestro vagón, se nos cae el alma al suelo, el vagón esta repleto de muchedumbre que se hace un hueco donde puede, y aunque es un coche litera la gente anda sentada por todas partes, no hay aire acondicionado y el calor es terrible, eso unido a que nos esperan 9 horas de viaje nos hace sudar la gota gorda, de hecho nos planteamos bajarnos y cambiar al viaje.

Pero después nos enteramos que nuestro vagón no es está todavía en la estación pues tiene que venir de otra ciudad, Cuando nos cambiamos la cosa mejora, las literas están limpias la gente tranquila, todo el mundo tiene su sitio y hay aire acondicionado, aunque no se que es peor, pues el aire esta tan fuete que al día siguiente cuando llegamos a Jaisalmer estoy resfriado.





ENTRADA AL FUERTE DE JAISALMER

Llegamos a la ciudad del desierto a las 7 de la mañana, y el calor es importante, es todo un anticipo de los que nos espera. Vamos al hotel -Shahi palace-, limpio y cómodo y barato (750 rp), lo mejor del hotel es su esplendida terraza frente a las murallas del fuerte, donde a lo largo de varios días nos refugiamos del calor insoportable que reina en Jaislamer, y tumbados sobre cojines disfrutamos de una de las mejores vistas de todo el viaje.

No hay ningún lugar de la India comparable a Jaisalmer. Jodhpur posee, sin duda alguna, uno de los complejos palacio-fortaleza más espectaculares del país, y tanto Chittorgarh y Khumbhalgarh superan a Jaisalmer con creces en fama y tamaño.

No obstante, esta fortaleza. emplazada en pleno desierto, parece sacada de Las mil y una noches, y nos permite trasladarnos fácilmente con la imaginación al Afganistán de la Edad Media.

Esta ciudad mágica, incomparablemente romántica y totalmente intacta ha recibido la denominación de «la Ciudad Dorada» debido a los tonos que el sol poniente arranca de sus murallas de piedra. Jaisalmer es todo esto y mucho más.

Pero para nosotros Jaislamer es la vista del castillo desde la terraza de nuestro hotel, donde nos tumbamos horas y horas a disfrutar de una vista espectacular, en una noche inolvidable de luna llena.

Hace siglos, la posición estratégica de Jaisalmer en las rutas comerciales entre la India y Asia central le proporcionó una gran riqueza. Los mercaderes y ciudadanos edificaron magníficas viviendas y mansiones, todas exquisitamente construidas en madera y piedra caliza de color dorado,estos palcios se llaman Havelis. Estas havelis se encuentran en muchas partes del Rajasthan, pero en ningún sitio son tan exóticas como en Jaisalmer.

Hasta las casas y tiendas más humildes desprenden algo de la devoción rajput por las artes decorativas en su forma más extravagante.

Hacemos varias excursiones por el desierto y la ciudad, visitando sus hermosos palacios, y la verdad es que la ciudad esta sacada de las mil y una noches, es muy bonita lo único es que el calor es insoportable. El desierto es precisos y la cercanía a Pakistán y la ruta de las caravanas le dan una personalidad única casi irreal.Pasear por la viejas calles de la ciudad es como un viaje por el tiempo, un tiempo sin coches, con muchos animales que deambulan buscando comida, con gente que pasea y se sienta a mirar pasar el día( y la as turistas en pantalones cortos). Un caos organizado que infunde paz y tranquilidad, siempre que seas capaz de esquivar los enorme cuernos de alguna de las vacas con las que te encuentra por el camino y que ocupan todo el espacio de alguna de las calles mas estrechas, una cornada de estos bichos puede ser tremenda, y aunqeu la mayoría suelen ser muy mansas otras no dudan en golpearte con la cabeza para apartarte de su camino, ante eso lo mejor es un palo y un golpe en las costillas no falla, la vaca sale por patas a toda velocidad.



Antes de marcharnos hacia Jaipur, desde la terraza de nuestro hotel no nos cansamos de observar la ciudad amurallada de un color amarillo casi irreal, a esta ciudad se le llama también la ciudad amarilla.






CIUDAD DE JAISALMER DESDE EL FUERTE

Jaisalmer es sin duda una las ciudades imprescindibles del Rajastan y de toda la India, el único inconveniente es el calor, que hace casi imposible andar de día por la ciudad.
El día 6 montamos en otro tren nocturno hacia Jaipur, la ciudad más grande del Rajstan. El viaje resulta entretenido, pues toda la noche la pasamos conversando con un militar indio muy simpático, que nos proporciona algunas claves para entender la forma de pensar de los Hindues de verdad, pues cuando viajas, corres el peligro de relacionarte solo a gente dedicada a el turismo, o que te quiere vender algo, es decir gente interesada y a veces bastante pesada, y eso a veces te da una visión distorsionada del país.

Al llegar a las 6 de la mañana a Jaipur nos vamos al hotel que nos ha recomendado el militar, el sitio es funcional y urbano una especia de NH de la India, y aunque esta algo alejado del centro nos gusta bastante.

Jaipur es la capital del Rajastan y se nota, hay mucho tráfico y gente, las calles están colapsadas. Tras la ducha de rigor, nos dirigimos a pasear por la ciudad vieja.

Jaipur es llamada la “ciudad rosa” por el color de sus casas, y como os he comentado es la capital del estado de Rajastan. Esta tierra antes era llamada Rajputana, tierra de los rajputs, valientes guerreros que lucharon hasta la muerte por proteger sus tierras en todo tipo de guerra, también ya os he comentado la fogosidad guerrera de estas gentes.

La ciudad fue construida en el siglo XVIII por el maharajá Jai Singh II, del que recibe su nombre (Jaipur: la ciudad de Jai); la terminación pur indica ciudad de origen hindú a diferencia de la terminación ad que indica ciudad árabe. Jaipur no siempre fue rosa; en 1883 se pintó con este color que es tradicional de la bienvenida para recibir la visita del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria, y el color rosado, combinado con adornos en blanco, se ha conservado después, dando a la ciudad una personalidad propia y característica, frente a otras ciudades que también tienen sus propios colores: Jaislamer es la ciudad amarilla, Jodhpur es la ciudad Azul..etc…

La ciudad fue planificada en torno a cuatro grandes avenidas: dos grandes calles paralelas la cortan en toda su longitud en tres franjas de igual anchura; otras dos calles discurren perpendicularmente a las anteriores, dividiéndola por tanto en nueve partes, los nueve barrios rectangulares de Jaipur que simbolizan las nueve partes del universo.

Sus casas están divididas en su mayoría en locales de la misma anchura. Su floreciente comercio y sus industrias de tejidos, joyería, etc. hacen de Jaipur una próspera ciudad.

Sus principales lugares de interés son el Palacio de los Vientos, convertido en emblema de la ciudad, el City Palace o Palacio de la Ciudad, residencia del Maharajá y en parte transformado en museo, y el observatorio astronómico de Jai Singh;


El Palacio de los Vientos, Hawe ka Mahal, está situado en una calle de Jaipur, no está rodeado de amplios jardines como otros palacios. Tiene una majestuosa fachada en rosa y blanco; las damas del palacio, para las que fue construido podían observar el exterior sin ser vistas a través de sus numerosos miradores repletos de casi un millar de ventanas y celosías. Es un edificio de cinco pisos; los dos superiores, mas estrechos, dibujan la cola de un pavo real, uno de los animales que en la India tiene un valor simbólico. Al ver el palacio de los vientos de cerca nos llevamos una pequeña decepción, pues es básicamente una hermosa fachada. Después nos v amos a ver el Palacio de la Ciudad (City Palace) o Palacio del Maharajá, que es un inmenso recinto con numerosos patios rodeados por diversos edificios. Puede admirase un edificio de dos plantas que tiene una entrada con tres arcos bajo una galería limitada también por arcos, todos ellos de mármol labrado; su tejado plano constituye una inmensa terraza. La entrada tradicional consiste en una gran puerta bajo un arco de mármol labrado flanqueada por dos elefantes de mármol blanco.

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Otra parte del palacio ha sido transformada en museo, allí pueden admirarse tejidos, tapices, armas, instrumentos musicales, pinturas, miniaturas y manuscritos. Pero lo que mas nos llama la atención son los trajes de un antiguo maharajá que, a juzgar por el tamaño de sus ropas medía mas de dos metros de altura y mas de uno de anchura de hombros, lo que, sin duda, raya con la ficción y transporta al visitante a un cuento oriental de gigantes y princesas.

Pero el edificio principal es el Chandra Mahal, que tiene forma de pirámide con una altura total de seis plantas, la planta baja mas cinco pisos rodeados de terrazas que corresponden, en cada uno, al tejado de la planta precedente, mas amplia.

El Chandra Mahal solo puede admirarse desde el exterior, ya que sigue siendo la residencia de la familia del actual Maharajá de Jaipur; La guardia del Maharajá flanquea la entrada: son cinco hombres con uniforme blanco, zapato negro, bigote y un gran turbante rojo.

Por último vemos el observatorio astronómico de Jai Singh, que fue para su época un modelo de precisión; su construcción fue ordenada en 1716 por Jai Singh II, maharajá y sabio que ya había mandado construir otro observatorio en Delhi;(del que mandamos alguna foto) el propio maharajá diseñó los inmensos aparatos que en él se encuentran.

No se trata de un edificio sino de un gran patio lleno de extrañas construcciones, los diferentes instrumentos astronómicos o los soportes que servían para sostenerlos: enormes relojes de sol; gigantescos astrolabios de mas de dos metros de diámetro suspendidos entre gruesas columnas; dos áreas semiesféricas de mármol blanco con la posición de las estrellas, de varios metros de diámetro y dispuestas sobre un gran hueco excavado en el suelo; otras dos áreas semiesféricas de menor tamaño; unas construcciones simétricas, una para cada signo del zodiaco, con un plano inclinado orientado para ver la constelación correspondiente en la época adecuada; columnas dispuestas formando círculos con una escalera para acceder a su parte superior, planos inclinados provistos de escaleras; y varias construcciones mas.

Por hoy ha sido suficiente, ha sido un día agotador, y aunqeu los niños son encantadores, la multitud de gente adulta no lo es tanto , lo que te obliga a estar atento y el cansancio es mayor. Después de comer algo nos marchamos al hotel y descansamos en una cafetería anexa que tiene muy buen ambiente, y es la mas parecido a una de las nuestras que hemos encontrado, de hecho por la noche se llena de gente joven “bien”, alternando e incluso para nuestra sorpresa hay chicas, es la primera vez que vemos a chicos y chicas jóvenes alternando en un bar-cafetería desde el principio de nuestro viaje.

En el hotel contratamos una excursión en taxi para ver el fuerte de Amber , que se encuentra , a unos 11 kilómetros. Salimos temprano y en una hora llegamos a esta, imponente fortificación que se eleva sobre una colina rocosa situada junto a un lago.

Una vez llegada a la ciudad tienes tres opciones para subir al fuerte la primera a es a lomos de elefantes, que a ritmo lento, transportan a los visitantes hasta la cima de la colina; es una extraña sensación la de ver a todos esos turistas subir a lomos de elefante, ese lento balanceo lateral acompañado de un ligero avance; una hilera de elefantes asciende, otra desciende; su marcha lenta y ondulante da un punto exótico pero muy turístico-hortera a esta forma de subir, la descartamos (también es bastante cara). La segunda forma es subir andando, también la descartamos, ya que por una módica cantidad 350 rupias nos sube un coche-jeep, y en diez minutos estamos en la puerta del fuerte, en este viaje nos estamos volviendo muy señoriítos.

Al entrar en el fuerte hay un gran patio; los elefantes se aproximan a un muro para dejar a los viajeros; también allí hay muchos monos; unos juegan, otros están sentados en los muros, observando a los turistas que a su vez observan a los monos, no se bien quien entretiene a quien. En el Rajasthan viven muchos monos en estado salvaje, pero los de Amber han sido llevados para disfrute de los turistas, pero parecen que los turistas estuviera allí para divertir a los monos

La entrada principal al Palacio de Amber es impresionante; decorada con bajorrelieves y motivos florales, con el Dios-elefante Ganesh sobre la puerta, y con varios ventanales con celosías de piedra desde donde las mujeres podían ver sin ser vistas. El interior del palacio también es de gran belleza, con sus muros decorados con pequeños espejos incrustados, por lo que se ha denominado Sheesh Mahal, o Palacio de los Espejos. La ciudad fuerte de Amber es impresionante y su visita es mas que obligada, para conocer o imaginarse la forma de vida de estos curiosos Rajputs, guerreros sin pausa.

En Jaipur estamos hasta el día 10 de Septiembre y desde allí tenemos que cambiar los planes, ya que Carmen recibe una correo desde su trabajo donde se le dice que tiene que volver antes de tiempo. Tenemos que cambiar los planes y buscar un billete de vuelta barato, ya que el nuestro no permite modificaciones., compramos uno con la Qatar y con escala en Doha, que es barato pero muy cansado pues el vuelo de vuelta a España nos llevara 16 horas, bueno el deber es el deber…

El día 10 nos marchamos en avión a Delhi ya y nos cruzamos con una gran tormenta que deja a la capital de la India completamente inundada, la carretera desde el aeropuerto parece un tramo de la Paris Dakar y el caso circulatorio es tremendo, tardamos muchísimo en llega a la zona donde nos quedaremos, además como están las obras del metro , hay muchos socavones enormes llenos de agua, son tan grandes que nuestro coche cabría perfectamente en un o de ellos, así que le decimos al conductor: cuidadin cuidadin… Nos alojamos en , que es de lo mejor de la zona para estos últimos 3 días necesitamos algo de comodidad antes de asumir esa escala faraónica que nos llevara a España de vuelta.


El 12 Sábado nos vamos temprano en el tren hacia Agra para ver el Taj Mahal.

Que se puede decir de este maravillosos edificio, nada mas que es MAGNIFICO Y FANTÁSTICO, es una de la grandes maravillas contemporáneas, y aunque yo ya lo había visto me vuelve a sorprender su belleza y escala, en las fotos no parece tan grande como lo es en la realidad.



De cerca impresionan no solo sus dimensiones sino su trabajo, es un edificio enorme de mármol blanco, que tiene incrustaciones de piedras semi-preciosas, por todas sus paredes. Pasear por sus jardines y su interior te pone la piel de gallina, es un decorado de cuento de las mil y una noches.





VISTA GENERAL DEL TAJ MAHAL

Es sin duda uno de los 1001 sitios que hay que visitar antes de morir. El Taj Mahal, es uno de los más fabulosos edificios y destinos turísticos más famosos en el mundo, y tiene la consideración por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, y eso se nota el gentío es enorme y si quieres disfrutar con cierta tranquilidad de la visita lo mejor es venir muy temprano y evitar los fines de semana, cosa que nosotros no hemos podido hacer , hoy es Sábado pero es la única opción, ya que el domingo por la noche nos marchamos, pero bueno no esta tan mal como es temprano (las siete de la mañana) no hay demasiada gente, así que ya sabéis si os planteáis una visita a este lugar hay que madrugar.

El Taj Mahal se encuentra a la orilla del río Yamuna ,su arquitectura es mogola e islámica ,se construyo entre 1631 y 1654 y se necesitaron 20.000 obreros (eso si que un plan Ñ para acabar con el paro y no los de Zapatero).

Este monumento lo mando construir el emperador musulmán Shajahan de la dinastía mongol en homenaje a su mujer Arjumand, que murió al dar a luz a su 14º hijo (Tampoco se lo paso mal el emperador, teniendo en cuenta que tenia otras 300 mujeres mas ).

El le pidió a su amada que podía hacer para demostrarle su amor eterno ella le dijo que hiciera algo tan hermoso que todo el mundo pudiera admirar eternamente, y se puso manos a la obra, pero con poca suerte pues antes de terminarlo y en los últimos años de su vida fue destronado por su propio hijo, y fue encarcelado cerca del Taj Mahal ,(en el Fuerte Rojo), Sus últimos años los paso preso mirando por la ventana las obras de finalización del Taj Mahal, hasta que tras su muerte fue enterrado junto a su esposa.

Agra es una ciudad de más de un millón de habitantes, fundada en el Siglo XVI por el sultán de Delhi, quien convirtió esta ciudad en su capital. Durante el Siglo XVI y XVII esta ciudad alcanzó su máximo esplendor y apogeo, hasta que la capital fue trasladada a Delhi. El Taj Mahal es su monumento más emblemático, pero no el único.








VISTA DEL TAJ MAHAL DESDE EL FUERTE ROJO


Después de disfrutar durante varias horas del Taj nos marchamos al ver el Fuerte de Agra, conocido también como Lal Qila o Fuerte Rojo. Este monumento de piedra arenisca roja, actualmente muy bien conservado, fue construido hace mucho (entre los años 1565 y 1571) por el emperador mongol Akbar, y es considerado hoy en día también como un patrimonio de la humanidad.

Tras pasar todo el día en esta caótica ciudad, nos volvemos para la capital, en un tren de vuelta a Delhi y a la edad media. El tren es un asco los vagones están llenos de mierda y los asientos rotos, no tiene nada que ver con el tren en el que llegamos, este es de tercera división y cutre es un adjetivo que se le queda corto, pro si fuera poco tarda el doble que el otro, un consejo no se os ocurra pillar un tren de esto aseguraros de la categoría del tren sino el viaje puede ser un infierno. Además llegamos muy tarde a otra estación de Delhi que no es la central (la que conocemos) lo que complica aun mas las cosas. En el camino recorremos casi toda la ciudad de norte a sur y casi nos comemos un motorista que justo delante nuestro cae al suelo tras chocar con un coche, y queda medio muerto en la carretera, nuestro conductor movido por la curiosidad se para a mirar, y los coches que viene detrás, casi nos arrollan, las pasamos moradas.. Bueno por fin tras varios intentos, llegamos al hotel sanos y a salvo. El viaje ha sido apoteósico el conductor del Tuc.tuc no tiene ni idea de donde esta nuestro hotel, son las 11 de la noche todo esta cerrado y oscuro y nos cuesta encontrarlo, pero al final tenemos suerte. Y reconocemos una calle cercana. Ha sido un día muy duro como despedida de nuestro viaje a la India, muchas emociones, algunas buenas ( El Taj Mahal) y el resto malas, es casi un testamento de nuestro viaje por la India.

El catorce de Septiembre de madrugada, nos vamos hacia Doha en un vuelo de 6 horas. Al llega a la capital de Qatar hacemos una interminable escala de otra 8 horas (los billetes baratos es lo que tienen). Sobre las trece horas montamos en el avión hacia Madrid, por desgracia yo no me encuentro bien del estomago (este viaje esta siendo tremendo) y el vuelo de 7 horas se me hace interminable, hasta llega por fin a casa, pero me espera unos días moviditos, ya que me he traído a España un problema intestinal de aupa. En fin, es lo que tiene los viajes por la India, siempre , siempre te traerás fuertes recuerdos , algunos buenos y otros malos , y por lo que veo me ha tocado traerme el malo.

El final es una radiografía de nuestro viaje que me ha dejado un regusto algo amargo, pero imborrable, es lo que tiene la India, te gustara o no, pero nunca te dejará indiferente.

Saludos a todos y gracias por vuestra compañía y comentarios.











JUANMA Y CARMEN



sábado, 26 de septiembre de 2009

RAJASTAN TIERRA DE MAHARAJAS 1 PARTE

UDAIPUR LA VENECIA DE ORIENTE
El 24 de Agosto llegamos a Udaipur, tras un largo viaje desde Goa, volamos con la compañía kingfisher, que aun siendo de bajo coste, da un buen servicio y conecta casi todas las ciudades Indias, sobre todo ahora que Jet Airways (la otra grande de bajo coste) está de huelga. Udaipur será nuestra puerta de entrada al Rajastan la tierra de los Maharajas. No hay otro lugar como Rajasthán, tan colorido, vibrante, increíblemente atractivo y para nosotros simplemente irresistible. Situado en la parte del noroeste de la India, es el estado más grande del país. Rajasthán ha sido gobernado desde hace unos 1000 años por varias dinastías de guerreros Rajputs, que han pasado todos esos años luchando contra los invasores y entre ellos, y es que no lo pueden remediar les va la marcha, pero la marcha militar.
Es un tierra que resume todos los tópicos sobre la India , si os digo que vamos de viaje por la India, en vuestra mente se formará una imagen hecha de tópicos sobre este país, pues bien todas esas imágenes corresponden (mas o menos) a esta tierra, árida, con palacios, fortalezas, mujeres con saris y hombres con bigote y turbante.


VISTA DEL LAGO PICHOLA DESDE LA TERRAZA DE NUESTRO HOTEL
Nada mas llegar y con un taxi (barato unas 300 rupias), nos vamos al corazón de la ciudad de Udaipur: la zona vieja alrededor del lago Pichola,. Es aquí donde se encuentra la mayoría de las atracciones de esta hermosa ciudad. Nos permitimos un pequeño lujo y nos alojamos en el hotel Kankarwa haveli, una antigua casa palaciega (eso significa haveli) a la orilla del lago con varias habitaciones decoradas con mucho gusto, nuestra habitación tiene un balcón cerrado que da directamente al lago y desde donde disfrutaremos de las mejores puestas de sol de todo el viaje todo un lujo por la cantidad de 2000 rupias (algo mas de 30 euros), estamos tan a gusto en este hotel que el viaje inicialmente de 3 días se alarga hasta ocho días, y ahora que lo escribo desde la distancia es sin duda de lo mejor de todo nuestro circuito de la India, una gozada que recordamos con cariño, algo de lo que no podemos afirmar del resto de la India. Para que desde ese rincón tan pequeño y remoto que llamamos España entendáis algo de esta tierra, a continuación os deleitaré (sobre todo a Jesús y Esteban que ya son unos hachas en geografía e historia mundial), con una introducción histórica.

Udaipur es Llamada "Ciudad del amanecer" está situada al noroeste de la India. Es una bella ciudad amurallada construida alrededor de azules lagos en un valle rodeado por las colinas Aravali. Fue gobernada por la dinastía Sisodia durante 1200 años hasta su conquista, en 1559 por el Maharaná Udai Singh al que debe su nombre. Dice la leyenda que el Maharaná (el Maharana es un titulo mas noble que el de Maharajá) encontró a un santón meditando a orillas del lago Pichola; éste le bendijo y le aconsejó la construcción de un palacio en aquel lugar, un fértil valle con agua corriente, lagos, una agradable altitud y un anfiteatro de bajas montañas; el maharaná siguió el consejo y fundó la ciudad a la que trasladó su capital en torno a los lagos Pichola y Fateh Sagar. Los palacios, lagos, templos y jardines de Udaipur parecen sacados de un cuento de las mil y una noches. De las once puertas originales de su muralla sólo permanecen cinco; La "Suraj Pol" o "Puerta del Sol", al este de la ciudad, que es su principal entrada. Aunque entramos por la puerta del sol no podemos evitar que nos llueva varios dias, pero también tiene su encanto disfrutar de la vista del lago y de la ciudad tumbados en nuestro balcón.

Al día siguiente vamos de visita cultural al estupendo City Palace, (muy cerca de nuestro hotel). El Palacio de la ciudad o del Maharaná se levanta en un pequeño cerro a orillas del lago Pichola. Su construcción fue comenzada por el Maharaná Udai Singh, pero el edificio actual, de mas de 30 metros de altura y unos 250 de longitud es el resultado de varios añadidos de sus sucesores a la construcción original, tan cuidadosamente integrados en el diseño primitivo que resulta difícil creer que una obra tan colosal no haya sido concebida en su conjunto.


INTERIOR DEL CITY PALACE UDAIPUR
El interior del Palacio de la Ciudad, transformado hoy en museo, es un laberinto de patios, quioscos, terrazas, galerías, estancias y jardines. Algunas de sus fachadas están ricamente decoradas de incrustaciones de espejos, algunas de sus galerías cubiertas de pinturas y desde los quioscos y terrazas de su parte alta hay una magnífica vista del lago Pichola, es una visita altamente recomendable no solo por las colecciones que tiene sino también por la arquitectura interior, las habitaciones, balcones, esculturas y adornos de todo tipo, te puedes hacer una aproximación de cómo era la vida palaciega en los tiempos dorados de los maharajas.
En todas las fotos, cuadros, miniaturas y retratos, aparecen hombres con enormes bigotes, y es que en la región del Rajasthan es muy difícil ver a un hombre sin bigote; desde apenas una sombra en los mas jóvenes hasta un gran bigote blanco y enroscado en los mas viejos. Los bigotes forman parte del paisaje del Rajasthan; tal vez por ello también en el Palacio de la Ciudad de Udaipur hay una representación del Sol con un enorme bigote, que es el escudo de armas del clan de los Mewar (la familia gobernante desde hace cientos de años).
Una vez terminada nuestra visita volvemos a nuestro hotel y desde la terraza podemos ver el lago y las dos islas-palacios, hoy convertidas en carísimos hoteles de lujo, mientras tomamos un masala te (te con cardamomo), disfrutamos de una esplendida puesta de sol, claramente hemos acertado con el hotel, las puestas de sol son espectaculares.



El resto de los días discurren plácidamente paseando por Udaipur y disfrutando de las terrazas ( la pública en la azotea, y la de nuestra habitación) de nuestro hotel, o viendo representaciones de danza y marionetas,típicas del Rajastan, en fin ya sabéis lo dura que es a veces la vida del viajero, pero de verdad que a veces es demasiado dura..
También hacemos varias excursiones, por el procedimiento habitual, alquilamos un taxi que nos lleva cómodamente al lugar que queremos.


Tras
descansar del descanso en Goa, comenzamos a realizar excursiones por los alrededores de Udaipur, el primer día en un corto viaje (de una hora) visitamos unos templos hinduistas, unos en activo en el pueblo de Eklingi ( a unos 22km), que sigue siendo el templo de referencia del Maharaja de Udaipur, y otros abandonados pero con una rica ornamentación de paredes y techos. Algunas figuras representan posturas sexuales de los mas fuerte, y para nosotros, (tan occidentales y tan católicos, aunque reneguemos de ello) resulta llamativo verlas en las paredes de templos.Os subo una foto de la pared del templo de Nagada.
La diversidad de la cultura humana no deja de sorprenderme, ¿alguien se imagina la paredes de nuestras iglesias decoradas con imágenes del Kama Sutra?, bueno a lo mejor la iglesias recibirían más visitas, quién sabe....

Otra de las excursiones nos lleva a la ciudad-fuerte
Chitogarh, la ciudad fue construida en el siglo octavo por Bappa Rawal y fue abandonada después de varios saqueos, pero para los habitantes de este país, representa un ideal de resistencia contra el invasor exterior, es enorme y la visita resulta agotadora bajo un sol de justicia, pero es uno de los sitios que no puedes perderte en tu visita as Rajastan.

La historia de la fortaleza ejemplifica claramente el carácter del pueblo rajput y su feroz resistencia ante las diferentes invasiones por parte de los mogoles. Se tuvieron que librar tres épicas batallas, hasta que en 1558, Akbar el Grande(el emperador mogol) consiguió conquistar la capital del reino de Mewar.
El maharana murió junto con todas sus tropas, y las mujeres que quedaban en el fuerte se suicidaron lanzándose al fuego. Mas tarde los supervivientes fundaron un nuevo feudo en Udaipur. Sólo se salvaron los lohars, la casta de los herreros, que aun hoy día viven con el estigma de la cobardía y la vergüenza (en España serían simplemente listillos).

El conjunto monumental de Chitogarh,se compone de diversos palacios (todos ellos en ruinas) y algunos templos bien conservados. Pero sin duda, la principal atracción es la torre de la victoria, una joya arquitectónica de 38 metros de altura, esculpida de arriba a abajo, construida en 1448 como homenaje a un importante triunfo militar rajput.
Es posible subir hasta el último piso (cuidado con los escalones, que resbalan) y disfrutar de una estupenda vista, si te dejan los turistas indios que casi siempre abarrotan esta torre.
Luego damos una vuelta al perímetro de la ciudad y visitamos varios templos hindúes y unos preciosos templos jainistas. Por la tarde estamos rotos y nos volvemos a Udaipur , el viaje dura una hora y nos permite disfrutar de las aldeas y escenas de la vida rural de esta parte del Rajastan,


VISTA GENERAL DE CHITTOGARH
Otro día viajamos hacia el noroeste para visitar el fuerte y los templos jainistas de Ranakpur.
En un aislado valle rodeado de frondosos bosques (parque nacional), a 98 kilómetros al norte de Udaipur, se encuentra Ranakpur, uno de los más grandes complejos jainistas de la India y uno de los cinco grandes lugares santos del jainismo. El viaje es muy pesado la carretera es estrecha y en mal estado, aunque están construyendo una autovia que llevaría a Jodhpur, pero de momento el camino es lento y peligroso, aunque el paisaje es precisos, lleno de vegetación y animales de todo tipo.

Antes de visitar los templos jainistas nos desviamos al norte para visitar el fuerte de Kumbhalgarh, que es uno de los más imponentes de todo el Rajastan, aunque el día no acompaña, llueve y las nubes ocultan las verdaderas dimensiones de esta enorme edificación militar, pero si podemos apreciar sus muros (enormes 12 kilómetros de perímetro), y algunas de las habitaciones de los reyes (maharajas) Melwar que gobernaron desde aquí un vasto imperio. Fue construido en el Siglo XV, y durante siglos fue inaccesible (tan solo conquistado una vez), hasta que fue abandonado, realmente es impresionante, parece el decorado de una película sobre las guerras anglo indias de las que tanto nos gustaban en nuestra infancia (tipo las cuatro plumas). Como no podemos disfrutar de las vistas y alrededores, rápidamente nos vamos hacia Ranakpur.
Ranakpur debe su nombre a Rana Kumbha que, en el siglo XV cedió una gran extensión de terreno al adinerado comerciante Dharna Sah para la construcción de los templos. Se dice que Dharna Sah había soñado con un lugar celestial y encargó el diseño del mismo a numerosos arquitectos venidos de todas partes de la India; fue un escultor llamado Depa quien captó perfectamente aquella visión, comenzándose la construcción de los templos que duró 50 años. Aquí se encuentran uno de los templos jainistas más bellos de toda la India, se trata del templo de Adinath.
La religión jainista es una derivación del hinduismo que profesan unos 4 millones de personas, y sus seguidores buscan la pureza como ideal de vida. Esta religión prohíbe hacer daño a cualquier animal, incluidos los mas diminutos; por ello los jainistas, además de ser vegetarianos, suelen dedicarse al comercio y nunca a la agricultura, pues podrían matar algún pequeño insecto accidentalmente. Al igual que el complejo de Ranakpur, la mayoría de los templos jainistas han sido construidos gracias a donaciones hechas por ricos comerciantes practicantes de dicha fe. Los jainistas aspiran a la perfección personal, buscando la pureza total, por medio de la renuncia al mundo material; algunos monjes jaines han renunciado incluso al vestido.
Como ya os he comentado el principal templo de Ranakpur está dedicado a Adinath, no solo es el más gigantesco templo jainista de la India, sino también el más bello.
Todo él está construido en mármol blanco ricamente tallado. Su planta es cruciforme, no longitudinal como en la mayoría de los templos indios; tiene cuatro entradas, una por cada lado, que conducen, a través de vestíbulos con columnas, a una cámara central con la imagen de Adinath; está completamente rodeado por una fila de capillas, 86 en total; numerosas columnas y capiteles finamente esculpidos sujetan su techumbre, coronada por cinco cúpulas.
Toda esta arquitectura está tan profusamente cubierta con esculturas que parece un trabajo de encaje mas que un edificio de piedra labrada; el techo está decorado con paneles geométricos; las cúpulas con ornamentaciones concéntricas y adornos descendentes; en las paredes hay figuras de diosas danzantes; tanto en el exterior como en el interior del templo abundan las representaciones de elefantes; y las columnas labradas, 1444 en total, son todas diferentes. Una de las numerosas columnas está torcida, no se eleva verticalmente como las demás, circunstancia que permitió al arquitecto afirmar que solo Dios es perfecto. La entrada del templo, al que se accede descalzo, está precedida por una gran escalera; la luz se filtra entre las numerosas columnas dando lugar, a lo largo del día, a un maravilloso juego de sombras y luces que hace cambiar el color de las columnas y esculturas en mármol de dorado a azul pálido. En su interior un hombre con un caldero y un paño limpia el suelo; la limpieza es fundamental para evitar la presencia de pequeños animales que podrían ser pisados; ante la presencia de algún visitante abandona su tarea y al cabo de unos minutos aparece de nuevo llevando en la mano un pequeño recipiente con una pasta de color amarillento, y pronunciando unas palabras en su idioma, pone sobre sus frentes un poco de dicho ungüento; una negativa por parte de los visitantes estaría muy mal vista; el hombre recibe a cambio unas rupias y se va. ¿Cual será el significado de esa unción amarilla?, me pregunto algo perturbado.Tal vez al recibir el óleo sagrado se obtiene el perdón por todos los animales aniquilados directa o indirectamente. Bueno yo tendría que ponerme unas mil marcas para poder perdonar todos mis pecados, sobre todo los de mi infancia cuando disfrutaba acribillando a los pobres gorriones con mi reluciente escopeta de aire comprimido, la verdad es que como todos sabéis soy un gran pecador, mea culpa.,..
Tras una jornada agotadora volvemos destrozados a Udaipur, pero a pesar de la paliza el viaje ha merecido la pena, la fortaleza de Kumbhalgarh es impresionante, pero el templo de Adinath es una de las maravillas de este planeta, no os lo perdáis si venís por esta parte del mundo, es absolutamente imprescindible.

Seguiremos informando,
SALUDOS DE JUANMA Y CARMEN

PD: Bueno lo demás, aunque está mas o menos terminado, lo subiremos desde España, ya que hemos tenido que volver antes de lo previsto